jueves, 29 de noviembre de 2018

MÚSICA / Wire siguen vivos



* Hace diez años entrevisté a Wire para la web Paisajes Eléctricos. La web ya no está operativa. Así que lo cuelgo aquí. 
Anoche les vi en Cool Stage, no me gustó nada el sonido de la sala. Y ellos estuvieron bien, aunque sin más. El nuevo guitarrista tiene calidad. Y el repertorio tuvo sus puntos álgidos. Wire siempre tienen algo rugoso que mola...
Aprovechad y vedlos en directo!





WIRE

La conexión madura del rock

Son una de las bandas más activas del rock, y su madurez no es obstáculo para seguir teniendo argumentos y un discurso consistente. Lo demostraron la semana pasada en su gira española en la que presentaron su último disco, ‘Object 47’ (Pink Flag - Mute / Popstock!, 2008). Paisajes Eléctricos habló con Colin Newman (guitarra y voz) y Graham Lewis (bajo y voz) del trío británico, y nos hicieron reflexionar sobre el rock, la música, la vida y otros menesteres.

Por Andrés Castaño

¿Qué ha cambiado en Wire en los últimos años?
¿Os habéis sentido alguna vez como una banda de punk-rock?
Graham Lewis: El cambio obvio fue que Bruce Gilbert dejó la banda en 2004. Hicimos nuestro último disco, publicado en 2008, Object 47, sin él. Aumentamos el trío con otro guitarrista para los directos, Margaret Fiedler McGinnis.
No, nunca me he sentido como un grupo de punk rock, fuimos un grupo de 1977 no un grupo del 1976.

Colin Newman: Mucho y poco ha cambiado. Nuestras intenciones recuerdan bastante lo mismo pero los significados han cambiado radicalmente.


¿Qué es el punk para vosotros?
GL: Era una oportunidad de hacer lo que querías. Eso es lo que hicimos. Empezamos a tocar música de Wire. A los punks no les gustó mucho porque era demasiado inteligente para ellos. Las canciones eran bastante cortas para hacer pogo y tocábamos una canción lenta. Para mí en términos de arte el Punk tenía asociaciones con el Dadá y el Fluxus.

CN: El término punk ha llegado a ser ampliamente un despropósito sin significado. No estoy seguro si alguna vez significó realmente mucho. Por supuesto hubo una explosión de energía alrededor de las escenas musicales (principalmente) en Londres y en Nueva York en 1976 pero mucho de ello era profundamente conformista si lo miras retrospectivamente. Punk fue actualmente un insulto usado para poner música con alta energía y simplicidad de la gente que la hacía. Bastante como ‘homosexual’ en la política sexual o el ‘jungle’ en la cultura musical de mediados de los 90, el término fue reclamado pero desafortunadamente pronto llegó a ser una bolsa de conformismo. Como Graham dijo Wire nunca fue una banda punk, ni ahora ni nunca reclamamos serlo.


Parece que las bandas de rock están más orientadas por su actitud y en llegar a ser víctimas de la moda.
¿Dónde está el contenido? ¿Qué pensáis sobre esto?
GL: Forma antes que contenido, un error básico si estás queriendo hacer arte. Aunque probablemente inteligente si alguien está intentando romper el mundo del entretenimiento.
CN: ¿Esto es algo nuevo? Es exactamente lo mismo que ocurría antes. La gran ventaja de ser muy joven para recordar un poco de historia es que eres libre de ­imbuir con alguna clase de significado e importancia que probablemente nunca habías tenido. La gente que no vivió durante la década de los 70, por ejemplo, parece pensar que todo era mucho mejor entonces. Al final si la mayoría de la gente de los 70 estaba diciendo eso significa que fue la peor década en moda, música y cultura.

¿Por qué decidisteis regresar en el siglo XXI, grabar y publicar nuevos discos y volver al negocio musical?
GL: En 1999 recibimos una invitación para tocar en el Royal Festival Hall de Londres como parte de una serie de conciertos titulados ‘Leyendas Vivas’. El presupuesto era adecuado para permitirnos ensayar dos semanas, ninguno de nosotros había tocado la guitarra en diez años (habíamos estado haciendo música electrónica). Tocamos una ‘A Retrospective’ de las canciones de Wire, por primera vez pero en una versión sónica y contemporánea. Sobrevivimos al concierto. Y una cosa llevo a otra. Una gira por USA. Y entonces la decisión de escribir y grabar nuevo material. El ruido que el grupo estaba haciendo estaba convenciendo.
No hicimos exactamente un retorno, no nos gusta hacer negocio con la nostalgia

CN: Como Graham dijo Wire no hacen regresos. El tiempo pareció apropiado para tocar juntos de nuevo.



       Foto: John Jeffreys


‘Send’ (Pink Flag, 2003) estaba muy influenciado por samplers y un punto de vista electrónico aunque siempre en un perfil rock, muy imponente. Object 47 es más clásico en términos de punk rock.
¿Cuáles son las principales diferencias entre Send y Object 47?
¿Son Wire estas dos caras?
GL: ‘Send’ utilizó un corta y pega de las técnicas del hip-hop. Está construido bajo la enorme y jodida influencia de John Lee Hooker: guitarras con esteroides y con tempos agudos.
Pequeñas melodías o bajos, sin canciones, eslóganes y copias. Es un disco hecho de guitarras por gente que hacía música electrónica. Es un trabajo que rechaza la indiferencia, es brutal y claustrofóbico.
La aproximación a ‘Read & Burn 03’ y ‘Object 47’ fue diferente. Tomamos una decisión consciente de permitir entrar más ‘luz’ en la imagen sonora, creando más espacio entre bajo y melodía.

CN: Hay muchos enfoques que puedes tomar. La música de estudio discurrió a través de un enorme loop entre el principio de los ochenta y la mitad de esta década. La secuenciación y los samplers dieron a los músicos la primera oportunidad real para hacer su música y publicarla en discos que habitualmente costarían miles de millones o incluso si eran más baratos tenían que ser grabados en estudios que costaba construir bastantes miles. Fue fantásticamente la liberación pero el comercio era que las viejas habilidades de grabar fueron ampliamente irrelevantes. Perfecto para cualquier clase de música electrónica o de baile pero no tan bueno para las canciones. A finales de los 90 vino otra evolución, fue la revolución de la grabación del disco duro. Podías tener la precisión de secuenciar pero también de usar técnicas de grabación de la vieja escuela. ‘Send’ está grabado definitivamente en dos mundos, un enfoque de música de baile y el poder del rock. Tengo la sensación de que es una especie de disco de hip hop. ‘Object 47’ es actualmente lo mismo sólo que hecho más sutilmente mostrando menos sus raíces electrónicas. Es de hecho mi objetivo en la producción: eliminar completamente cualquier forma de método de producción. El oyente debería simplemente escuchar música.


¿Estáis influidos por sonidos industriales?
¿Admiráis a Trent Reznor?
GL: Si, por la industria, la naturaleza y lo subatómico.
Trent Reznor ha sido un fan obsesivo de Wire desde hace tiempo y particularmente de mi proyecto He Said. Se decidió a cambiar sus planes para trabajar con los mismos ingenieros John Fryer y Paul Kendall con los que trabajé y usó el mismo estudio en Londres, Blackwing. También utilizó a mi antiguo vecino y colaborador Rusell Mills para hacer el trabajo artístico de la portada de The Downward Spiral. Reznor preguntó a Wire para hacer la última gira mundial con NIN.

CN: La música industrial principalmente me ha dejado indiferente. Nunca he sido  fan de NIN. Me gustaba Ministry un poco más, un poco más "dance".


¿Por qué decidisteis formar vuestro propio sello?
¿Recomendáis a los nuevos artistas autoeditar sus discos en sus propios sellos?
CN: He estado llevando un sello (swim ~) desde 1993. Así tuve la estructura  marco que me permitió empezar con Pink Flag en 2000 (inicialmente por envío postal)

Si un artista o una clase de artistas tienen una audiencia para tocar en directo e incluso tienen la intención de producir un disco o el dinero para pagar alguien que les ayude entonces pueden vender los discos en sus conciertos y crear un sello como tal. No recomiendo publicar en tu propio sello si no tienes una audiencia, entonces sólo sería una producción vanidosa.

GL: Hicimos y publicamos ‘Read & Burn 01’ en nuestro propio sello Pink Flag. Daniel Miller (fundador de Mute) deseó que lo hubiera publicado Mute.
Somos afortunados de tener un nombre reconocido y también una experiencia acumulada para publicar nuestras propias grabaciones. La ventaja obvia de publicar tu propio trabajo está en el control y en un alto porcentaje de beneficio que se sustenta en apoyar continuadamente tu actividad creativa.


¿Cómo veis ahora el negocio musical?
CN: Ahora es un buen momento para triunfar en directo. Hay menos espacio para las formas tradicionales de la industria musical. Esto es de alguna manera algo bueno y algo malo. De alguna manera esta forma da mucho más poder a los artistas de éxito pero para que los nuevos artistas atraviesen la barrera necesitan un sentido de negocio y estrategia.

GL: En el estado del flujo de las cosas, del movimiento, este es un asunto inabarcable. Una cosa que es cierta es que tocar en directo nunca ha sido tan importante en quizás sesenta años.

    
    Wire en sus inicios.

  
Cuando escucháis vuestros primeros discos, ¿Pensáis que suenan actuales?
CN: Rara vez escucho esos discos y si lo hago reconstruyo el sonido o recuerdo como fueron hechos.

GL: Creo que suenan francamente bien considerando que hace treinta años que fueron grabados. No han envejecido mal del todo.


¿Cómo concebís un directo después de tantos años?
CN: Es un bolo, tocamos el material que funciona. No es un concepto es una actuación y también una forma de comunicación.

GL: Estos días elaboramos nuestro repertorio sobre nuestras últimas grabaciones y completamos esto con canciones de toda nuestra historia.


Escuchando vuestras letras se ve que tomáis partido en cuestiones sociales
¿Pensáis que la música necesita un mensaje político o social que la sustenten?
GL: ¡Creo que tomamos partido en todas las cuestiones que nos es posible! La elección más amplia de un tema hace posible canciones que no tienen que tener un mensaje político.

CN: Personalmente diría que estar relacionado con cualquier mensaje sea político, social, ecológico o cualquiera en una pieza musical cambia el sentido completo de un mensaje de un solo tema. Creo que el discurso y adoptar muchos puntos de vista a menudo opuestos es algo natural para los humanos. No estoy interesado en contar a quien sea como tiene que pensar


Creo que Wire va más allá de sus términos musicales
Wire ¿es más una banda o es una manera de aproximarse a la vida?
CN: ¡Oh! Podríamos venderlo como una forma de vida y haríamos una fortuna (risas). Como individuos tenemos una variedad de actitudes que han sido construidas alrededor de una voluntad artística y de una inteligencia de supervivencia. No hay una fórmula.
GL: Wire es un proyecto artístico que siempre ha estado y siempre estará.
Los artistas hacen arte, así es su vida.






¿Qué tipo de música os inspira?
CN: Tengo una amplia gama de sabores de las mejores bandas. Los que he visto en directo este año eran todos canadienses (Holy Fuck, Fucked Up & Sub-Linguals). También escucho música que no ha sido compuesta por canadienses pero que no doy listas a pesar de que tengo mucho espacio.

GL: Bueno, de cualquier género: Holy Fuck, C.M Von Hausswolff, B.C Gilbert, Major Lazer, Marie and Amadou, King Tubby


Quizás es bastante ingenuo decir que la música puede cambiar el mundo
Pero, ¿La música puede cambiar la forma de ver la realidad para la gente?
CN: Puede pero nunca en caminos obvios.
GL: Como Joseph Beuys dijo: Arte equivale a vida. A través del arte puedes cambiar tú mismo, cuando cambias tú, afectas o cambias al/el mundo. El cambio es uno de los pocos aspectos garantizados de la vida, el más duradero con la muerte desde luego


¿Tenéis alguna idea sobre el futuro de Wire?
GL: Estamos escribiendo para nuestras próximas grabaciones que empezarán a mediados de enero de 2010.


¿Cómo veis el futuro de la música (descargas libre, P2P, nuevos formatos y antiguos formatos, sellos musicales)?
¿Myspace ha permitido abrir el camino a nuevas bandas?
CN: Para ser honesto, no es particularmente fácil mencionar todo. Es diferente en cada país. Myspace está lleno de bandas que nadie quiere escuchar.

GL: Si supiera que sería potencialmente un hombre muy rico por supuesto que seguramente no te daría una respuesta
Myspace es bastante divertido. He encontrado y he descubierto a alguna gente fantástica y mucha música a través de él. Esto en ocasiones ha resultado en muchas colaboraciones.

martes, 2 de octubre de 2018

Entrevista / Música LOW la música que remueve tu alma


ENTREVISTA / MÚSICA

* Ayer tocaron en Santiago de Compostela, hoy en Madrid. Low vuelven de gira de la mano de Born! Music, y el ciclo American Autumn de Son EG.

Recupero una entrevista que no se publicó en su momento pero que creo que puede interesaros.
Reconozco que me ha costado entrar en el último disco de Low 'Double Negative' (SubPop, 2018), editado el pasado 14 de septiembre. Pero especialmente por las secuenciaciones de los dos primeros cortes, "Quorum" y " Dancing and Blood", o en "Tempest" pero una vez atravesadas las distorsiones que parecen quiebros del alma, se abre la estela de su sonido particular. Es otro de sus discazos. 







LOW
“En España reconocéis lo que tenemos en común: la pasión dentro de la música”


  Foto: Shelly Mosman (c) 2018

       Por Andrés Castaño

         Música para crecer desde abajo. Para iluminar la oscuridad, para envolver las tragedias en papel ‘couché’. Mimi Parker (batería y voz) y Alan Sparhawk (guitarra y voz) son además de pareja y padres de dos hijos adolescentes, el núcleo central de la banda Low. Una de las bandas internacionales con uno de los mejores directos imaginables. Les define su humildad, su manera de no estar por encima de nada, ni de nadie. Alan también tiene otro proyecto musical aparte, cuando tira de su furia eléctrica con Retribution Gospel Choir, otro grupo al que no deberían perderse en directo. Hablamos con la pareja hace unas semanas en el camerino del Teatro Lara de Madrid, horas antes de ofrecer su penúltimo concierto de la gira peninsular. Son apacibles, cercanos, discretos: Alan habla bajito como si no quisiera molestar (luego se transforma en el escenario), Mimi impone por su franqueza y su personalidad.


Cada nuevo disco de Low es algo nuevo, diferente, cambia la atmósfera, el sonido ¿no?
Alan Sparhawk: Es lo que intentamos hacer. Encontrar algo nuevo. Es una especie de desafío. Para que no sea siempre lo mismo. Encontrando nuevas posibilidades. Es importante equilibrar eso con las cosas ya existentes.
Mimi Parker: Cambiamos como la gente cambia.

Tenéis dos canciones con títulos con referencias a España o al español en vuestro último disco ‘Ones And Sixes’ (2015), “Spanish Translation” y “No Comprende” ¿Es un guiño al español y a España?
Alan: Es significativo por una serie de razones. España es un lugar especial para nosotros en nuestras primeras giras, siempre hemos sido bienvenidos. Gustamos a la gente, parece que sí. Nos sentimos queridos, y nos encanta volver.  Muchas partes del mundo son diferentes. Nos sentimos aceptados, escuchados, queridos por la audiencia española, es algo así como que captáis nuestra música.
No sé si le pasa a la audiencia española sólo con nuestra música, con la música oscura, íntima o con otro tipo de músicas también. Es extraño porque venimos de un sitio frío, muy diferente de España, pero supongo que reconocéis lo común, la pasión dentro de la música.
Mimi: Nuestro hijos están aprendiendo español en el colegio. Así que cuando estamos con sus deberes, están entusiasmados con entenderlo todo, con leer, con practicar y hablar con nosotros. Para nosotros, ‘No Comprende’ es ilustrativo (risas). Buenos nosotros lo comprendemos pero nos cuesta hablarlo y usarlo correctamente.

El siguiente paso es escribir vuestras letras en español ¿no? (risas)
Alan: Hemos pensado en eso. No, en serio. Sentimos que hay bandas de los 60 y 70 en España y Alemania, que nos encantan.
Sería curioso intentarlo, pero me temo que no saldría bien. Sería horrible. Para, para. O quizás no.
Es lenguaje, conceptos del lenguaje, clases de lenguas, hay una amplia variedad de distintos sistemas de comunicarse y descifrar en el mundo. Así que la idea que me gusta es a pesar de esas distancias, conseguimos acercarnos entre gente que se aman 
Cuánto más cercano puedas ser más gente puede saltar las barreras lingüísticas. Es muy relativo, lento.
Mimi: Es una barrera cerebral más que nada. La gente cree que son diferentes. Yo podría ver verde donde hay otro color.
Alan: Ponemos energía en algo… Proyectando. Es lo mismo cuando piensas en algo o no.

El título habla de unos y seises ¿Recae el peso en los números? ¿Os interesa la numerología o algo parecido cómo el poder predictivo de los números?
Alan: No sé. Los números son interesantes para encontrar muchas cosas. Originalmente los unos y los seises vienen a intentar no ser tan predecibles. Hacer cosas con ceros y cincos o cincos y dieces. Así que al final todo puede también ser predecible. Cómo podemos hacer que se parezca al caos, cambiando todo. Así que es algo cómo: mantente en los unos y los seises. No hay relación con los niveles de la realidad.
Hablo con mis hijos sobre el número pi, o el infinito. El movimiento de los astros. El poder del azar. La geometría de la 3D. Son cosas que ocurren de manera natural, con precisión, con exactitud. Entonces no podemos grabar los números que son indefinibles e infinitos. ¿Cómo llegamos a eso, a los ordinales y a los cardinales, a los números? Es una manera de ordenar el mundo.

Su música me recuerda o me acerca a las raíces de algo, tiene esa fuerza primitiva ¿Qué piensan?
Mimi: Sí, quizás. Simple, que golpea. Somos tres, guitarra, bajo, batería. Con las voces, la fuerza que conectas con todo eso. E intentas y consigues algo sofisticado.
Alan: Sí, minimalista.

¿Y es más analógica que tecnológica?
Alan: Quizás, creo que cuando te quedas en lo sencillo, también puedes usar aparatos electrónicos que sean sencillos y alcancen momentos humanos. Es posible que cierta gente diga que lo mejor es tocar instrumentos en los que tienes que utilizar y trabajar con tus manos y cantar. La gente quizás piense que sea algo insignificante, poca cosa, trabajar con máquinas. No sé si es una molestia o si es lo más correcto, pero me gusta probar.
Y sí, es primitivo. Es físico, como algo de la edad media, el cerebro está completamente conectado con la computadora, y trabajar con ello.
Cuando miro atrás lo que hemos hecho sólo veo cómo surge el sonido, las voces, que están ahí y permanecen.

Mimi: Cuando pienso en música primitiva es en la que hay muchas baterías, percusiones. Captamos eso. En todas la música la batería y el bajo son como un latido de corazón. Es algo primitivo y ligado con la supervivencia.

    
    Foto: Zoran Orlic (c) 2015


Una de vuestros elementos es las voces cómo se cruzan, cómo juegan en un dualismo ¿Cómo elegís la presencia de una u otra, y la combinación de ambas?
Mimi: Todo el tiempo en las grabaciones adapto las harmonías a mis propias canciones. Pero en directo es diferente. Creo que es buena esa combinación de cantar ambos, me gusta mucho. Es algo confortable, familiar, desde luego.

Periodistas y audiencia coinciden en que vuestros directos son increíbles ¿Vais a muchos conciertos (solos o con vuestros hijos)? ¿Los conciertos que dais son una especie de resultado de los conciertos que os gusta ver?
Alan: Honestamente, de jóvenes no veíamos muchos conciertos. Vivíamos en una zona rural. Eran más pequeños conciertos. No eran bandas importantes, eran más bandas locales… Vi más conciertos cuando estaba en la universidad que en el instituto.
Mimi: Mi verdadera influencia fueron mis padres, mi madre que tocaba la guitarra y cantaba. Y eso era fantástico. Eso fue lo que escuché primero.
Alan: Conocí bandas increíbles con una fuerza en directo apabullante y visualmente, pero que se las llevó el viento.
Cuando empezamos nosotros teníamos la presión de hacer algo sencillo, nunca teníamos la tecnología o el dinero para algo más. Fastidiaba. Es bonito. Venimos de ese lugar, de sitios para bandas locales, de locales punk, sitios… Donde mostrarnos.
Empezábamos y eso no parecía que evolucionase mucho. Pero éramos felices tocando, y mejorando el directo, el espectáculo. Era genial. Todo lo que teníamos era lo que tocábamos. Tocamos mucho así. Encontrarnos. No teníamos ninguna presión, Aprendimos mucho de todos esos años. Nos sentíamos cercanos y estupendos. Son los pequeños cosas que aprendimos en esos años. Queríamos ser buenos y enrollaos.


En vuestro anterior disco ‘The Invisible Way’ grabásteis con Jeff Tweedy ¿Cómo surgió la idea?
Mimi: Nos invitó a su estudio. Tocamos con Wilco, como teloneros, varios años atrás. Les conocíamos desde hacía años. Y Jeff es un colega desde hace años.
Alan: Me dijo ¿Por qué no venís a grabar? Y claro, porqué no probar. Fue una grabación agradable.

¿Cuál fue la influencia principal de Jeff?
Alan: El espacio es muy confortable. Y captaba nuestro sonido estupendamente. Estuvimos muy relajados, muy cómodos. Casi como si estuviéramos en el salón de nuestra casa. No sé, conseguía que sonase todo bien. El piano, por ejemplo, sonaba estupendamente. Volvíamos al piano. Jeff sí que me influyó en el sonido de las guitarras, probando distintas guitarras y sonoridades, y en las acústicas. Eso fue lo mejor. Todo era muy natural, muy fluido. Cuando la canción pedía una cosa u otra, intentábamos diferentes opciones. Lo mejor del ese disco es lo acústico, la búsqueda de canciones más tradicionales, Jeff nos animó a probar o repetir cosas en las que nosotros no estábamos convencidos del todo. Fue muy útil, dandonoos consejos y también comentando lo que no le encajaba a él. Para dar con la toma correcta, probando una segunda vez.
Muchas veces los productores como producen a gente diversa, son muy útiles, porque captan la esencia de cada artista.

¿Cómo os sentís con la etiqueta slowcore?
Mimi: No pienso en ello demasiado. La gente utiliza etiquetas. Quizás para sentirse fantástica. Más que nada. Pero no me importa ser etiquetada y observada.
Alan: A mí tampoco. A veces alguien dice algo que no te gusta. Pero tú te dices, sigue. Sólo es una frase en el tiempo. La gente describe tu música. Como si una palabra pudiera servir de una alta definición y descripción. Pero el siguiente paso podría ser, analiza todo lo demás también ¿no?

¿Os sentís influidos The Velvet Underground?
Mimi: Sí, los he escuchado bastante, he disfrutado escuchándolos, pero no son un pilar. He disfrutado. Tengo que excusarme porque no les he puesto cruz con una etiqueta personal (risas)
Alan: Me gustan sus discos. Me acuerdo del primer disco que contiene la canción “Jesus”, que tiene esas armonías tan suaves. No una súper influencia. Para mí ‘White Light / White Heat’, es el disco que puedo escuchar una y otra vez. Y también me encanta el de la portada de Andy Warhol, The Velvet Underground & Nico.
Mimi: Así que si me dices si son una influencia. Te diría que no. Aunque nos guste escucharlos, y disfrutemos.
Alan: Hicimos un par de versiones, en casa. Pero nunca las tocamos en directo.




CRÍTICA DISCO
‘Ones and Sixes’ (SubPop / Popstock!, Septiembre 2015)
Décimo disco (junto a varios EPs) de uno de los grupos más singulares, más originales y más coherentes de la escena independiente estadounidense. La electrónica más analógica se apodera, y preside, esta nueva entrega, para mezclarse con dos elementos que les definen: esa magia coral a dúo y el leve gemido de las guitarras que alcanzan armonías poderosas de gran calado. El disco arranca con las bases de “Gentle” que burbujean, laten, sin llegar a salpicar, las voces de Alan y Mimi encajando a la perfección. Indicando ese lugar de misterio e intimidad que tan bien les sienta. Su música es sugerente, introspectiva. Incita a esa mirada interior a un mundo que necesita una vuelta de tuerca, del que tenemos que preguntarnos más, del que debemos buscar algo más que una traducción literal (por ejemplo en ese “Spanish Translation”). “No End” nos lleva a un lugar entre el pop beatle y el rollo shoegaze. “Into You” recuerda al Four Tet de ‘Rounds’. No es su disco más rompedor, pero se sostiene firme, y aguanta a un altísimo nivel. Ayudan maravillas como “What Part Of Me” una de esas canciones sencillas que te revuelven y te conmueven, con un riff pegadizo. O “Lies”, otra maravilla etérea, con ese juego de coros y esos falsetes de Mimi. Pero también está la intensidad de “Landslide”, poderosa, rugosa. “DJ” sirve de outro, de salida ideal, esa guitarra inicial nos sugiere a un Angelo Badalamenti o a un Brian Eno orgánico. Parece que Low han querido reducir su continente a la esencia, a pesar de combinar nuevos elementos e introducir otros ingredientes: ¡Menudo contenido les ha salido! Con Low menos es más. Un paso adelante después de haber grabado con Jeff Tweedy de Wilco su anterior disco ‘The Invisible Way’, que jugaba más en lo acústico y en el equilibrio. Han vuelto a reinventar su sonido, para, de nuevo, quedarse tan a gusto.