viernes, 29 de junio de 2012

MÚSICA Y LIBROS / JARVIS COCKER








El cantante y líder de la banda británica Pulp, Jarvis Cocker, presentó en Madrid su primer libro ‘Madre, hermano, amante’

Por Andrés Castaño

         Quién conoce a Pulp sabe que no es un grupo anodino, marcó un punto y aparte en el britpop. Tres de sus discos ‘His n’ hers’ (1993), ‘Different Class’ (1995) y ‘This is hardcore’ (1998) son historia de la música popular universal. Sus letras basadas en temas muy cotidianos contenían destellos literarios. Y esa fue la excusa para que la flamante editorial Faber and Faber editase una selección de sus letras, escritas por el cantante Jarvis Cocker con el título de 'Madre, hermano, amante' (sin la potente rima del inglés "Mother, Brother, Lover"). Unas letras que relatan una evolución personal, pero que también sirve de relato generacional con su mirada social y su reflejo de la evolución histórica de Inglaterra en los últimos treinta años. Tiene referentes a lugares de Londres y su Sheffield natal, pudiendo ser una guía de lugares en algún caso. Una selección de las mejores letras de Cocker, en edición bilingüe. Pero lo valioso de esta edición se encuentra en sus notas finales, apuntes de cada canción y en la introducción escrita por el propio Cocker.
         “Es lo más cercano a una autobiografía que puedo llegar a hacer. Todas las canciones están basadas en hechos que han ocurrido en mi vida” declaró Jarvis Cocker en una rueda de prensa realizada en Madrid. El músico británico cuenta con un carisma especial, sabe seducir al público no sólo en el escenario, piensa lo que dice, sabe captar la atención, tirar del humor inteligente y lanzar alguna perla, lo demostró mientras dialogaba con la editora de Mondadori Mónica Carmona.  Cocker también firmó ayer ejemplares de su primer libro en un conocido espacio cultural del centro de la capital.
         “Lo que más me atrae de escribir canciones es introducir hechos cotidianos”, por eso una de las canciones más destacadas y exitosas de Pulp es “Common People”. El espacio ha sido mencionado en varias de sus letras, porque cuando tenía cinco años vio al hombre en la luna y soñaba con vivir en el espacio. “Uno tiene algunas ideas descabelladas que provienen de la infancia”.


         Comentó los problemas de ego de las bandas de rock. “Donde los artistas aparecen como afectados y quieren tomarse en serio sus letras. Las letras de las canciones aparecen en el libreto con la configuración de un poema. Pero las letras de canciones no son poesía, sirven a la música, no al lenguaje”. Y hizo un canto al toque personal del artista “Lo peor de un artista, creativamente hablando, surge cuando uno no dice lo que piensa, cuando no acude a lo personal. Es entonces cuando se cometen los peores delitos”, apuntó Cocker con ese humor flemático inglés que le caracteriza.
         En un alarde de humildad reconoció haber descubierto a muchos autores clásicos tarde porque se centró más en escritores del momento. Recientemente ha leído a Ernest Hemingway. Y luego matiza que cambia tu punto de vista sobre la idea que se expande de un artista hasta que no lo conoces de primera mano. “Es el problema de la vida moderna. Uno piensa que sabe de las cosas por la sobre información que tenemos. Pero en realidad a uno le llegan opiniones de segunda mano, un eco de los hechos reales”.
         “Siempre hay descartes, canciones malas, estúpidas, idiotas. En este libro he intentado eliminar o descartarlas. Muchas letras que no utilicé en un disco las reconvertí y pude utilizarlas en otra canción de un disco posterior”. Lo cierto es que al revisar las letras para elaborar este libro Cocker le ha reconfortado comprobar “que habían envejecido bien las letras”. Como siempre decía una nota en los libretos de los discos de Pulp,  Cocker alerta “No recomiendo leer las letras mientras escuchas las canciones, es malo para la salud”.



lunes, 18 de junio de 2012

CRÍTICA / Música: Conciertos NUDOZURDO










Depresión, ultrapresión y apocalipsis


NUDOZURDO
Sábado 17 de junio
Ochoymedio club @ BUT (Madrid)

Sirva como excusa la publicación de los cinco temas que constituyen el EP ‘Ultrapresión’ para devolver a la actualidad a uno de los grupos más redondos de la escena nacional. A pesar de ser los descartes de su último disco ‘Tara motor hembra’ (2011), hay pegada, joyas como el sencillo “Chico promo”. Los madrileños Nudozurdo vuelven al redil, ahora reducidos a formato trío, con ganas de reinventarse. Su concierto en Madrid sirvió para demostrar la solvencia de una banda mayúscula: la pegada que tiene la base rítmica de bajo y batería, redondos Meta y Josechu; y para confirmar la amplitud de registros que Leo Mateos quiere dotar a sus directos, para que adopten nuevas formas, improvisando riffs, alargando canciones, configurando una nueva dimensión de sus canciones.
Nudozurdo son carne de directo: áridos, abrasivos, rotundos y savia fresca a las propuestas arriesgadas, con un desarrollo conceptual robusto, regio, que va de lo bizarro, a lo adictivo, a lo enfermizo, pasando por la oscuridad y lo fantasmagórico. ‘Sintética’ (2008), su segundo disco, les catapultó a la primera parrilla de la escena nacional. ‘Tara motor hembra’ les confirmó su estado de gracia y les dejó en un sitio privilegiado. Pero un largo paréntesis y la cancelación de su gira, tras el paso triunfal por el FIB 2011, les mantuvo fuera de la actualidad. Ahora vuelven para quedarse, al menos así lo deseamos, y así lo confirman el reciente acústico de Leo Mateos en el Heliogàbal de Barcelona, este concierto, su próxima cita en el festival Véral Rock de Valladolid y sus fechas para el ciclo Nocturama de Sevilla y en el festival Mirador Pop de Cádiz. Lo suyo es rock afilado, neurótico, lleno de fantasmas, poco autocomplaciente e incendario. Ante rescates, recortes, quiebras, corruptelas y desesperanzas Nudozurdo se erigen como la banda sonora ideal para el fin del mundo.
En su retorno jugaron a la grande y consiguieron un órdago en toda regla. El público rendido desde la primera canción. “Mil espejos”, “Negativo”, “Golden gotele”, “Prometo hacerte daño” o “Prueba / Error” sonaron radiantes y con la chispa adecuada. Incluso adoptaron otras sonoridades, algunos matices de riffs, de devaneos a la guitarra que otorgan a la banda una credibilidad aún mayor. Pero la palma se la llevaron piezas largas como “El hijo de dios” (genial ver al respetable coreando “Yo, soy el hijo de dios”), “Dosis modernas” y ese suave cadencia con aroma a decadencia, o la letanía redonda de “Laser love” (con ese aire bluesy en la guitarra y un bajo muy funk). Canciones que triunfaron por el poder improvisador de un Leo en estado de gracia. Vueltas de tuerca necesarias para ofrecer algo nuevo en directo, más allá del sonido pulido y redondo de las grabaciones de estudio. No faltó el guiño a su primer disco con “Utilízame”. Cerraron con el nervio y la garra de “Chico promo”. Ojalá hayan vuelto para quedarse.






martes, 29 de mayo de 2012


Entrevista
STEVEN MUNAR
“Estoy convencido que mi música puede llegar a grandes minorías”




En el fondo todos somos una mezcla. Y unos nómadas. Steven Munar es un mallorquín de madre inglesa, instalado en Barcelona desde hace más de ocho años. Con su música nos lleva por la tradición de la música americana. Cuenta con una larga carrera musical en varias bandas, la primeriza The Walk o con The Tea Servants, con éstos últimos publicó cuatro discos y editó en los sellos Grabaciones en el Mar y en Houston Party Records.
Con su último disco, ‘Break the Rules’ (La Produktiva, 2011) junto a The Miracle Band está cosechando buenas críticas y consiguiendo la atención que se merece. Entre sus últimas noticias destaca su actuación con el Orfeó de Gràcia y hace unas semanas actuó en el bar Sifó del Raval barcelonés dentro de la programación del Primavera Sound en los bares. Esta noche Radio 3 y La 2 de TVE emite su concierto de Radio 3.

¿De qué manera te ha influido que tu madre sea inglesa? ¿Cómo han influido tus orígenes en tu música?
Desde luego es una influencia decisiva; ya desde muy pequeño recuerdo interesarme muchísimo por los discos de mi madre y pasar horas escuchándolos una y otra vez. Dylan, Beatles, Kinks, Sam Cooke y todos los grandes nombres de la década de los 60. El contacto con Inglaterra en mi infancia fue muy intenso, pasando temporadas allí. Recuerdo quedar fascinado por lo importante que era la música para los ingleses, lo interiorizada que tenían la música pop y la facilidad que poseían para crear melodías.

Has estado muchos años viviendo en Mallorca ¿Qué te inspiraba de la isla?
Mallorca es el lugar donde nací y me crié, siempre me ha transmitido calma y luz, el sitio donde refugiarme una y otra vez, donde tantas personas queridas viven; por otro lado y al margen de la imagen más oficialista (la explotación turística, la construcción, la burguesía más carca) es un punto energético muy importante, la espiritualidad está muy presente en ciertos sectores de la población, lo que me es muy inspirador y reconfortante. Un lugar mágico.

“Hay que romper las reglas sobre todo a nivel mental”



Nueva canción "Where is the love" con Juliane Heinemann

Tu ciudad en la última década ha sido Barcelona ¿Qué te ofrece Barcelona?
Barcelona me ofrece todas las posibilidades que una gran ciudad puede ofrecerte (para mí es una ciudad enorme comparada con Palma); miles de opciones, muchos lugares donde tocar, grandes músicos y el poder moverme a otros lugares del Estado o de Europa en furgoneta, etcétera.  Al mismo tiempo es una ciudad mediterránea con el mismo clima que Mallorca lo que hace que me sienta como en casa.

La escena mallorquina es muy pequeña. Todo el mundo se conoce. Has trabajado codo a codo con algunos músicos ¿Qué destacarías musicalmente de Baleares?
El hecho isleño da a Mallorca una idiosincrasia muy particular y concreta y la espiritualidad tan latente en ciertos sectores hace que algunas de las propuestas más ricas y singulares musicalmente hablando del país vengan de Mallorca. Los maravillosos La Búsqueda de Francisco Albéniz, toda una institución en la isla. Su primer disco “La Búsqueda” y su disco de 2004 “Los Penitentes” son verdaderas obras maestras, el fantástico debut de Arantxa Andreu (producido por Albéniz), Jaume Compte u Octavio Cortés (que se retiró de la música hace ya años) son músicos de una calidad exquisita.

¿Dónde quedan The Tea Servants?
Quedan bastante lejos la verdad, sobre todo la primera etapa con Grabaciones en el Mar (1995-1998) con la que muy poco tengo que ver, pero sí creo que hicimos en ese periodo uno de los discos más originales de mi carrera “Police looking after thieves” (1996). Un día de estos lo remasterizo. De la segunda etapa, la de Houston Party (2001-2003), sí que hay temas que de vez en cuando recupero sobre todo del “Travel West” (2003) que es mi disco favorito del grupo. De hecho en mi próximo proyecto está el reinterpretar algunas canciones de los Tea Servants, aparte de canciones inéditas y nuevas.

¿Qué ha cambiado entre The Tea Servants y Steven Munar & the Miracle Band?
Han cambiado bastantes cosas, sobre todo a la hora de enfocar las relaciones con los demás músicos. Ahora es todo mucho más abierto y sin tantos apegos, los músicos van y vienen en un clima de buen rollo y respeto mutuo, lo cual es muy enriquecedor. Eso no quiere decir que con los Tea Servants no lo fuera, pero había más la presión de un proyecto de grupo.
A nivel musical considero que el último álbum de los Servants “Travel West” podría haber sido ya un disco mío en solitario, por el tipo de composiciones y por el acercamiento al folk-rock, que es una característica de los discos que vendrían después. También como cantante creo que hay una gran diferencia, en mis discos de ahora la voz está mucho más relajada.

Dos discos en dos años ¿Estás en un gran momento creativo?
Bueno, sí. Son dos discos editados en dos años, pero la realidad es que entre “The Language of the Birds” y “Break the Rules!” hay más espacio del aparente. Después de la grabación del Language me tomé un año sabático, y dejé reposar el disco. Cuando recuperé fuerzas y con el apoyo de La Produktiva el disco se publicó un año después de haber sido grabado. A un nivel compositivo he seguido mis pautas de tiempo habituales.

¿Hay alguna idea central en tu último disco ‘Break the rules!’?
No es un disco conceptual en plan años 70 ni mucho menos, pero sí que hay temas sobre los que va girando: la espiritualidad, la reencarnación, el amor y el desamor, la rebelión entendida a la manera de Gandhi.

¿Hoy más que nunca tenemos que romper las reglas?
Hoy más que nunca hay que romper las reglas sobre todo a nivel mental, estar preparados para superar las presiones a las que estamos y estaremos sometidos como individuos y como sociedad, y no caer en la desesperanza, en el desasosiego, en el egoísmo exacerbado, porque es eso lo que los poderosos pretenden, atemorizarnos para controlarnos y manipularnos. Ser ético, tener fe, creer en la bondad y el amor es, en los tiempos que corren, romper con las reglas.

Mezclas el jazz de “Together”, el blues de “Took a train”. Hay muchas más sonoridades
¿Querías ir más allá de tu sonido más folk?
Siempre me he considerado un músico de gustos eclécticos, no soy un purista de ningún estilo. Si te fijas, “Language..” es mi disco más americano, ya mezclaba el blues en algún tema como en “Mornin’ Sun” o había guiños al gospel como en “City with no Name” y canciones claramente pop (”And if you want my records”). En “Break The Rules!” como mencionas hay algún deje más jazzie, sobre todo a la hora de buscar dinámicas en las canciones y en el placer de tocar suave para que se oigan todos los detalles. Lo suave vence a lo duro como el agua a la roca (Tao Te King).

‘The language of the birds’ tenía más acento folk, Americana ¿Fue la naturaleza el motor de ese lenguaje?
Pues la verdad es que la composición de gran parte de los temas de ese álbum fue al aire libre; en aquella época vivía cerca del Parc Güell y me iba muchas veces a tocar allí. También coincide con el nacimiento de mi hija Elsa, con lo que supongo que el disco tiene en su conjunto un tono más bucólico.

A tenor de tus letras en Steven Munar parece vivir un luchador, un soñador ¿Cómo enfocas la composición de tus letras?
Sí, creo en la lucha, en el amor y en los sueños. Las letras son la última parte del proceso de composición. Primero empiezo con la sucesión de acordes y la melodía y a ésta adapto la letra, a veces también salen párrafos espontáneamente mientras voy tarareando la melodía. Es una parte a la que dedico bastante tiempo y esfuerzo; la temática viene inspirada por la música y mis inquietudes del momento.

Tu estilo es demasiado especializado para los grandes medios ¿Es la música con acento americano menospreciada en España?
Supongo que no es para las grandes masas, pero hay un público para todos y estoy convencido que mi música puede llegar a grandes minorías. En cuanto al acento americano, hay muchas canciones del nuevo disco que se alejan de él. De hecho, muchos de los nuevos temas los contemplo más europeos y son aquellos en los que predomina la guitarra eléctrica y la española.

¿Hacia adonde se dirige ahora Steven Munar & The Miracle?
Break the Rules! supone un gran avance, ya que nos está abriendo nuevas puertas. El futuro inmediato es la grabación de los Conciertos de Rne3 y, si todo sigue su curso, la edición a finales de año de un recopilatorio con rarezas, tomas alternativas. También habrá movimientos en el seno de la Miracle Band. ¡Es hora de cambios!

jueves, 3 de mayo de 2012

Tormentas / Crítica del directo Remate + McEnroe

Tormentas que lloran tiempos venideros /
Nostalgia de la lluvia que sembraba el horizonte /
Ahora ese caudal sirve de torrente de necedad
A.C







                         Remate




                         McEnroe



Parajes frondosos. Paisajes sombríos

REMATE & McENROE
Jueves 26 de abril de 2012
Joy Eslava (Madrid)

Fecha señalada en el calendario de festejos. Dos grandes bandas presentaban sus últimos discos, que sin duda estarán en las listas de lo mejor del año. Remate jugaba en casa y quizás por ello abrió la noche. Desmenuzó la esencia de “Una araña a punto de comerse una mosca” (Todos Nosotros, 2012), un disco que tiene el don de la exquisitez. Donde los arreglos suenan divinos y las letras nos llevan por lugares de evasión, por parajes poéticos con ese toque soñador y ligeramente surrealista. Escrito totalmente en castellano, saca todo su arsenal compositivo y el poder de la poética cotidiana más tierna (“Suelo estar”, “Su madre está enamorada de Kafka por ejemplo). Le acompañaba una banda potente (Carlos Toronado, guitarras; Ojo, bajo; Pierrot, batería; Marina Gallardo, teclados y corso; Ana Galletero, violín; una viola y una trompa) que resolvía en directo a la perfección.  El único pero reprochable es su voz, Remate tiene una voz particular, que puede llegar a transmitir cierta linealidad y desgana en momentos precisos. Digamos que no es su punto fuerte pero como compositor está a la altura de los grandes. Recuperó de su anterior disco ‘Superluv. Por lo que tiene de romántico’ canciones redondas en castellano como la elegía  “Típico de California”, la delicada “Iris”, la acelerada “Más allá”, la “Por lo que tiene de romántico” o el inmenso sencillo “Gigante” convertido ya en clásico. Resuelto y convincente.
Los getxotarras McEnroe juegan en la liga del slowcore, del post  rock más sombrío, aunque con ‘Las orillas’ (Subterfuge) consiguen dar más luz a su sonido y ofrecer su disco más redondo hasta la fecha. Un quinteto liderado por Ricardo Lezón que ofrece un directo sólido. En sus nuevas canciones el desamor sigue atacando, pero ya no duele como antaño. Empezaron con la lenta cadencia de “La Palma”, donde cita la mítica calle del barrio de Malasaña, y cómo uno puede recorrer las calles del centro de Madrid mientras se hace de día y el amor se crea o se descompone. Canciones que tienen poso de buenos momentos pero con sabor amargo como en “Agosto del 94” o “Vistahermosa”. O de las más desoladoras y entregadas canciones de amor como “Arquitecto” o “La cara noroeste”. Y dice Lezón “Pensé que yo crecería con el amor que yo te daría”  [..] “Yo, yo no soy arquitecto / No sé nada de hacer los cimientos / y tu casa se me hundió”, o “Soy un animal que por ti me muero /.. / Extraña forma de vivir / estar pensando siempre en ti”. Mucho desamor que hay que regar, que limpiar en esa escucha en directo, y dar vida a esas historias que irradian desesperación, sufrimiento, pero en las que se intuye la intensidad de vivir y una luz a pesar del túnel, como en “Las mareas” la más folk del lote. Un directo sobrio pero convincente.  Recuperaron joyas del pasado, de su anterior disco ‘Tu nunca morirás’ (2009) como “Los valientes”, “Los veranos” o la magnífica “Tormentas”, que desatan el fervor del público. Todo suena a cierre de fiesta hasta cuando preguntan “¿Después saldréis, no? Los jueves son las mejores noches siempre”. Los jueves señalan la mitad de la semana, ese punto de inflexión que con McEnroe se tornó por momentos de bajón pero en el que recordamos la belleza de las cosas, y del amor, pese al sufrimiento. Fue aviso de una noche de luna cuarto creciente que aventuraba borrascas para el fin de semana, introspección y en ocasión tormentas interiores.

jueves, 8 de marzo de 2012

Morente / OMEGA, al habla Antonio Arias y Eric Jiménez



En la imagen superior Eric Jiménez y Antonio Arias en los años 80.


Antonio, Enrique Morente y Eric.

El Duende de Madrid dedicó en Junio de 2008 un número especial sobre el Día de la Música. Desgraciadamente no está colgado en su web dentro de la sección de hemeroteca de números temáticos. Fue el año de la gira de reunión de Omega, que se presentó entre otros sitios en el Primavera Sound y en el FIB.

En ese número entrevisté a Antonio Arias y a Eric Jiménez con motivo de Omega, pero me quedé con las ganas de entrevistar al maestro, por temas de agenda fue imposible.

Como no aparecen los textos. Dejo aquí lo que apareció


LAGARTIJA NICK & MORENTE VISTOS DESDE CERCA


ERIC JIMÉNEZ al habla

“SIEMPRE INTENTO SALIRME DE ÓRBITA”



Detrás de las baquetas de varios grandes grupos granadinos, Lagartija Nick, Los Planetas, Tarik y la Fábrica de Colores, se esconde un gran músico. Un juerguista sin igual, un rockero de tomo y lomo, un tío cachondo con un genial sentido del humor dispuesto a meterse a la gente en su bolsillo. “Yo vengo del 77, de la gente del pelo rojo y de ese tipo de colgaos”, toda una declaración de principios. Él vivió la grabación de “Omega” y conoce bien de cerca de Antonio Arias y a Enrique Morente.

ENLACE ENTRE LAGARTIJA Y MORENTE

“Fue en 1995. Estaba en un bar de Granada, a puerta cerrada, y empecé a hacer percusiones con las botellas, con los vasos, con la barra, con vasos de agua. Fue un poco espectacular porque empecé hasta espantar vasos y cristales por todas las paredes. Entonces se me acercó Enrique y me dijo, “Estás sobrao”. Y le dije, “¿Eso es bueno o es malo?”, y me dijo “eso es bueno, tío”. Y le dije, “Pues vamos a hacer algo, tío”. En un principio le llamamos para una colaboración con Lagartija que iba a hacer un tema extra en lo que era el disco “Su”, pero luego se entusiasmó y al final hicimos el disco entero.

SONORIDAD

“Son dos choques de estilos, yo hubiera tirado más al rock. Cada uno hubiera tirado más para lo suyo. Yo lo hubiera puesto mucho más ácido el disco. Pero seguramente no hubiera tenido el éxito que ha tenido”

TOCAR FLAMENCO

“Me gusta mucho porque es otra textura totalmente diferente. Siempre intentó improvisar en los conciertos sobre todo con Los Planetas cuando se desarrolla psicodelia, intento salirme de la órbita. Con Enrique me gusta mucho porque me salgo de la órbita, pero tengo que estar sujeto a unos patrones rítmicos. Es un estado de continua tensión, de no saber, y de tener que tomar unas decisiones muy importantes en milisegundos. Son decisiones que ahí si es verdad, que cuando viene el ‘duende’ es la ostia. Y me refiero a cuando viene el ‘duende’, a que ningún concierto es igual, se da algo espectacular que a lo mejor no vuelve a repetirse. Es una cosa como los toros, aunque yo odio a los toros. Pero quiero decir que cada tarde es diferente.

OMEGA

“Ha sido un experimento con Enrique maravilloso, que si hubiera sido con otro probablemente no lo hubiera hecho”

MORENTE

“Siempre que me ve sale corriendo (risas). Una noche con él es de lo más divertido. Me lo paso muy bien con él. Tiene unos ‘picos’ muy grandes y muy variados: una imaginación y un sentido del humor que tira espaldas. Y claro, es una combinación del sentido del humor que tiene con la gente y luego el misticismo que tiene cantando, se pone serio y con mucho arte”

ANTONIO ARIAS

“Me parece uno de los mayores genios de la música española del siglo XXI y del XXII (risas). Me parece un tipo increíble, de los pocos músicos que he visto plagiar menos e influenciarse menos de nada. Se influencia de cosas para hacerlas totalmente suyas. Tiene una habilidad para hacer canciones con una fuerza demoledora sin perder totalmente una melodía y una armonía tan bonitas que podrías tocarla con una guitarra acústica y que se te pusiera el vello de punta".



Conversaciones con Antonio Arias entorno a Morente y 'Omega'


¿Cómo conociste a Morente?

Antonio Arias: Yo le conocí con 091. Sería el año 82 o por ahí. El era bastante amigo del batería, del Tito Paco, lo llamábamos y habitualmente iba por casa del Tito Paco y solíamos tomarnos alguna cerveza con él. Él ya dijo en su momento, pues yo tengo cosas para hacer con un grupo. Por lo pronto tenía la actitud y la intención. Después siempre lo veía y lo saludaba y tal. Luego cuando decidimos colaborar siempre le recordé eso. Te acuerdas cuando dijiste que tenías que hacer cosas con un grupo, pues por eso te lo ofrecemos. Él ya tenía la apertura. Y yo siempre he sido un fan loco, un admirador fanático de Morente. Yo creo que la primera actuación que lo ví sería en el 76 o en el 77, que me llevó mi padre a verlo a Fuentevaqueros, en un certamen “del 5 a las 5”. Es de mis primeros conciertos que tengo en mi memoria. Luego recuerdo cuando fui a ver a New Order a Málaga, que fue el telonero junto a Pepe Habichuela. Era como que la vida siempre me estaba dando toques. Era super fan de él, lo tenía muy cercano y veía que era muy abierto. Para mí, creo que es la mejor voz y creo que con el tiempo está adquiriendo todavía un matiz mucho más dramático y personal, aparte de que su voz es muy personal. Sigue llegando a los mismos sitios de antes pero con un control de distorsión mucho más elevado.


¿Tú descubriste el flamenco con Morente?

Antonio Arias: Yo soy más morentiano, porque a mi modo de ver es más musical, es más dulce, es más compositor, es más creador, aunque él se basa en el flamenco clásico. Pero siempre sus discos, tienen una amarga dulzura, son un bitter kas musical. Que quizás en los otros cantaores o son muy puros, y entonces necesitas tener un conocimiento más elevados de los cantes para diferenciar la interpretación y la ejecución. Pero suele ser un paraíso cerrado, el flamenco más de corrala. Sin embargo, los discos de Enrique siempre invitan a otra música. Es como si de sus discos él estuviera llamando a todos los músicos a acercarse. Y al final lo que nos meten en el cuerpo es el flamenco. Es curioso porque entramos todos a rodearlo, por la parte musical tan tremenda y tan personal que tiene. Y al final el veneno que nos mete es el flamenco clásico y el flamenco puro.

Ahí está claro que en algunas letras nuestras seguimos utilizando algunas letras de flamenco clásico. Lo que está trascendiendo en el pop nacional con el disco de Los Planetas. Incluso a Jota le ha pasado lo mismo, acercándole por una musicalidad acaba gustándole el flamenco más rancio.


¿Qué te parece la colaboración de Sonic Youth con Morente? ¿Tú eres pro Sonic Youth?

Antonio: Muy interesante. De un tiempo a esta parte no encuentro muchos discos de ellos que me gusten, pero los de los 80, Evol y otros. Es un grupo que si tenemos en cuenta para que decir lo contrario. Alguno de ellos estuvo en Nueva Cork, cuando presentamos “Omega”, así que puede que pillarán algo para poder hacer “Oriente y Occidente” con Morente (risas). Pero el tema me gusta, la aproximación que hacen ellos a la voz de Enrique, en algo tan abstracto. En este tema si se diferencian los dos mundos musicales, oriente y occidente.