viernes, 13 de marzo de 2020

MÚSICAS POSIBLES II: SONIDOS (FEMENINOS) DE AQUÍ QUE MERECEN MAYOR VISIBILIDAD


          XX por 5

         Llevaba tiempo queriendo publicar esta entrada en el blog. Y ahora en época de aislamiento por pandemia unas cuantas sugerencias musicales nos vienen de perlas.

Y es que es bueno eso de no olvidarnos de tanto talento. La música no tiene género. Pero las mujeres necesitan mayor empuje y visibilidad. Porque no se les ha otorgado la atención que merecen. Por eso quiero acordarme de una pequeña selección de artistas que merecen la pena. De las más recientes vale la pena mencionar la frescura de bandas como Cariño o Ginebras. Quizás ya con demasiada repercusión pero no por ello debemos dejar de valorar su frescura muy en la onda del ‘Hazlo tú mismo’ del punk.

Las madrileñas Cariño dieron que hablar tras autoeditar su canción “Canción de pop de amor” en marzo de 2018. El sello Elefant Records publicó el single “Llorando en la Limo” una versión de C. Tangana pero en clave pop con el toque electrónico que les caracteriza. En noviembre de ese año publicaron su disco ‘Movidas’ (Elefant). En 2019 publicaron su single “:(“ (HelsinkiPro) en julio y “X Navidad” (Sonido Muchacho) en diciembre, su primer villancico y la confirmación de su nuevo fichaje para el sello Sonido Muchacho. Las Cariño han venido para darle una vuelta de tuerca al pop, tontipop o pop con bases electrónicas.

    
    Las Cariño.


Por su parte, para Ginebras 2019 fue su año. Lanzaron dos singles. Uno autoeditado en junio, “Todas mis ex tienen novio”, que recuerda a La Oreja de Van Gogh cuando estaba Amaia Montero pero con un punto muchísimo más chispeante. Un segundo single en septiembre ya con su actual sello Vanana Records, “La típica canción”. Y a finales de octubre el EP ‘Dame 10:36 minutos’ (Vanana Records) cuatro canciones que recupera los dos singles, añade la nueva ‘Fan emergente” y una brillante y semi punkarra versión del “Con altura” de Rosalía y  J. Balvin. El cuarteto femenino refleja ese mundo veinteañero con sus vaivenes sentimentales, sus gustos musicales.

   
                        Las Ginebras, de refrigerio.


También queremos mencionar algo más flamenco, a María José Llergo. Actual portada del número de marzo de la revista Rock de Lux y flamante fichaje de Sony Music. La cordobesa es la nueva sensación y no es para menos. Tiene una voz sorprendente. Tiene ese quejío, ese duende que emociona y llega. Ha llegado para quedarse y se lo merece porque su ‘Sanación’, su estreno en largo lanzado el pasado 31 de enero, contiene la esencia que precisamos para estos tiempos convulsos. Ya está en lo más alto, como nuestra querida Rocío Márquez. Hay quien le ha comparado con Rosalía, no hay que olvidar que la catalana se formó en la academia y sus primeros inicios fueron en el flamenco junto a Raül Refree con ese primer disco ‘Los Ángeles’ (Universal Music, 2017).


                         María José Llergo implorando al nuevo flamenco.



El talento Sole Parody no es algo nuevo. Empezó en 2012 con su primer disco ‘Cásala’. Creando un estilo propio, un lenguaje propio entre el folclore andaluz, el ukelele y el violín, y la electrónica más sugerente y rítmica. En 2019 Le Parody publicó ‘Porvenir’ (Le Parody / Gran Sol) su tercer disco, otra maravilla de electrónica de clicks y cuts que nos menea desde que arranca con “Flores” y hasta que lo remata con “Europa”. Imponen los ritmos oscuros de “El Junco”, entre breaks y voces con tinte de quejío que se disparan entre golpes de efecto. Una propuesta singular que combina tradición, letras de arraigo y una electrónica que crece entre raíces, beats y ambientes. Esos cruces, esas mezclas que hacen que el cóctel sepa a gloria.


                                    Sole 'Le Parody' en acción, en directo. Canela fina.



         Luego también tenemos a la madrileña Ana Béjar con flamante nuevo disco grabado en 2019, sin título definitvo y pendiente de ser publicado. Habiéndolo escuchado puedo deciros que es una delicia sublime que recuerda a Low, Sharon Van Etten o Angel Olsen. El año pasado publicó el EP ‘Everything I say’  con versiones exquisitas de Vic Chesnutt, Donna Summer, Beachwood Sparks y Nick Cave.  Béjar también estuvo en las bandas Orlando y Usura pero lleva años dando forma a sus canciones en solitario con el EP The Good Man o con el proyecto Todo junto a Ramón Moreira, que publicaron el disco ‘Waiting’. Independencia desde el underground que merece mayor eco por la calidad de su propuesta.


                                Ana Béjar, elegancia y música sublime.

         Luego aparecen nuevas proyectos pop como Primas Hermanas. Antía (antes en Casa Manuela, Concertino y Eseuve) y Cova (antes Penélope Trip, Nosoträsh y Petit Po), “gallega y asturiana, primas hermanas”. Llevan tiempo en esto de la música y practican un pop naif, con ese punto nostálgico, meloso y hasta melancólico que me agrada. Con letras tan cotidianas que nos hablan del efecto Cantábrico, de la tristeza, de risas y carcajadas, y del absurdo de la vida. El pasado 18 de octubre publicaron su primer disco “Miss Melodías’ (Oso Polita, 2019): un disco que contiene joyitas como “La Conchinchina” o “Como un tigre”.


                        Primas Hermanas, ("gallega y asturiana, primas hermanas"). Pop cantábrico.


      Y una delicia que viene de Galicia, concretamente de la provincia de Lugo, es Laura LaMontagne que junto a PicoAmperio han dado forma a un proyecto de LaMontagne, recuperar cantigas galaico-portuguesas. Una fusión de trip-hop con música tradicional, con folclore que conviene traer a mano y recordar. Son mezclas que casan bien. Que respetan la tradición y miran al futuro o las combinaciones fluidas y fructíferas. PicoAmperio viene del hip-hop, del scratch y de la producción. Imprime bases consistentes, flotantes, atmosféricas y rítmicas. El resultado son piezas hermosas como “Ondas do Mar do Vigo”, “Banharemonos nas ondas”, o “Senhora do Almortão”. Su manager, Marcos Gendre, dice de ellos que hace loops atlánticos. Ahí queda eso.

    
                           Laura LaMontagne & PicoAmperio. Cantigas contemporáneas.


En otro registro está el quinteto madrileño Mala Brava, que lanzó el pasado 7 de marzo su nuevo single “Solo quiero bailar”. En 2019 publicaron 4 canciones, que luego combinaron en el EP ‘Stranger Things’, cantan en inglés y en español. Ya se han fraguado un lugar en la escena a base de conciertos en salas (Rock Palace, Café La Palma), en algún festival (Fiestas del 2 de Mayo, Fiesta en el Aire, Satán Teresa, Festival Actúa, Festival Stone o Femme Rock) y hasta su presencia en Radio 3 (El Sótano u Hoy Empieza Todo). Y practican una fusión entre el rock y el garage, con matices psicodélicos y surf. Y tienen pegada.


                          Mala Brava, garage rock cañí.

Más cerca de las raíces está el joven cuarteto madrileño The Dawlins que se mueve por el country, el bluegrass con un toque ibérico que ellas subrayan en su bandcamp. Su primer y único EP contiene 5 canciones, 4 de ellas cantadas en inglés y “Las Lobas” en español, que convence por dicción y energía. Una banda que ha crecido tocando en la calle y en cualquier sitio que se tercie. Lo última noticia fue su concierto en El Intruso el pasado mes de enero. Esperemos novedades suyas pronto.


                          El country ibérico de The Dawlins.

Y me dejó muchas más artistas que darán que hablar y están por venir. Hablaré de muchas otras más adelante. Mientras tanto, disfrutad de esta música que lleva también mucha buena carga genética XX.

viernes, 17 de enero de 2020

MÚSICA / Flamenco / Fideo y Cata


*Aquí os presento uno de los EPs que más me han gustado del año pasado.
Olé!





 
Aquí podéis escuchar el EP al completo ¡Disfrutad!


FIDEO Y CATA
“Paisajes Urbanos” (autoeditado, 2019)

       ‘Paisajes Urbanos’ es un EP de 5 temas que aúna el poderío del flamenco en todos sus palos (desde el tango, con inspiración en la rumba, la guajira, la seguiriya, la alegría y el fandango). Se presenta como la carta de presentación de este dúo tan sabroso compuesto por Cata al toque, y Fideo al cante. Un alegato a la renovación, a lo moderno del flamenco, desde el respeto por la tradición, con el ímpetu y el entusiasmo por reinventarse y querer decirse aún algo más adentro.

         Ya lo intuye la portada. Con el dibujo de los dos flamencos y de Fideo y Cata en un cementerio de coches, un desguace, con el sol que se va, que se pone, y las nubes que acechan. Hay densidad y un querer trocear el alma en todos sus estados, en todos sus quehaceres.

         Un logro de alianza que tiene sabor, calidez y mucho, mucho arte. Y es que el flamenco vuela libre, siguiendo su raíz y la estela que lo dirige. Queriendo crecer en sus continuadores. Fideo y Cata son buena sangre que fluye en ese legado. Retratan esos paisajes urbanos con sus pinceles, con su arte, que desenfundan entre versos, ‘quejíos’ y toques por montera.




         “Colgandito del aire” viene por tangos, aunque es una rumba de los 70 de Chocolate adaptada a su aire. Donde mece el violín y el dúo nos lleva en volandas. Certero, preciso, idóneo, todo va viento en popa…

         “Nos ocupamos del mar”, guajira, que es un homenaje a Javier Krahe y a La Mandrágora. Preciosa letra, que Fideo nos desvela a la vez que nos transita y recorre. Una eléctrica hace las veces de mar, de cadencia, de oleaje. Otro logro.

         “Seguiriya del ser humano”. “Seguiriya y cabal”, dicen. Y punto. “Sirve de homenaje a los maestros de seguiriyas y al maestro Enrique Morente, que tantas alegrías nos daba con su psicodelia flamenca”, rezan los créditos. Y es que hay un sentir jondo en ese latir, en ese cante, en ese toque que resuena y que crece como la vida.

         “Naturaleza urbana”, alegrías de Cádiz. Que destilan la gracia del cante gaditano, con ironía pero con un aire castizo, del Madrid céntrico. Es la esencia de Madrid que sale a pasear por alegrías. Y todos tan a gustito.
         “Fandangos” cierra el EP, con una eléctrica que quiere ser frontera. Que quiere recorrer caminos. Quiere llegar. Y las olas suenan de fondo. Es la marea que nos lleva. Y vienen las enseñanzas de lo sencillo, de los detalles cotidianos, de lo inmanente del presente.
Y así se cierra un EP que apunta arriba, para hacerse un hueco en quien lo escucha. Flamenco con solera, estilo con pedigrí de las cosas artesanas, hechas con el corazón y la pasión ¡Ahí es ná!






                                        
                       
                                               Fideo y Cata Cuarteto. Con percusión y bailaora.

viernes, 10 de enero de 2020

MÚSICA / 10 ANIVERSARIO DE EL GENIO EQUIVOCADO & JOAQUÍN PASCUAL




Apuesta por lo nuestro, por lo tuyo

       Hoy viernes y mañana sábado se celebra en la sala El Sol de Madrid el décimo aniversario del sello barcelonés El Genio Equivocado. El viernes con Ladilla Rusa como plato fuerte, uno de sus últimos fichajes que ha tenido gran éxito con su tecno-rumbas, junto a Algora y Perapertú. El sábado es el turno de Roldán, el concierto de despedida de Hazte Lapón y como plato fuerte a Joaquín Pascual, primera referencia del sello.
Diez años ya de El Genio Equivocado como sello discográfico, el esfuerzo de Rafa Piera y Joan Casulleras, primero desde sus pinchadas como Pin y Pon djs, luego con el programa de radio Rayos C en tus oídos y luego con la web Indienauta. Su pasión por la música es más que evidente. Su última aventura es la apertura de la tienda de discos El Genio Equivocado en el barrio de Gràcia en Barcelona. Los dos días habrá after party en el Fotomatón Bar, el viernes con el dj Nacho Ruiz y el sábado con Pin y Pon djs.



   Joaquín Pascual.


La música para adentro. La vida hacia afuera
Esta entrada viene a cuento para recuperar el esfuerzo de sellos como El Genio Equivocado que apuestan por la música alternativa hecha en nuestra geografía. Y también por traer al presente al valenciano Joaquín Pascual. Porque el músico Joaquín Pascual debería figurar entre los grandes compositores de este país. Y no solo por su trayectoria en Surfin’ Bichos, una de las mejores bandas alternativas de nuestro país y con mayor personalidad, Pascual junto a Fernando Alfaro formaron uno de los mejores tándems de compositores que ha dado nuestro país. Surfin’ Bichos son historia viva de nuestra música popular. Pero es que Pascual, siguió con Travolta, una banda con la que publicó dos discos en Mushroom Pillow, ‘El Efecto Amor’ (2007) fue un soplo fresco de pop elaborado con clase y mucho mimo, al que siguió ‘Manual de Redencion’ (2008).

Tras esa etapa se lanzó en solitario con ‘El Ritmo de los Acontecimientos’ autoeditado en un primer momento en 2009 y editado en 2010 por El Genio Equivocado. Siempre que he charlado con Joaquín ha sido un placer encontrar a un tipo apasionado por la música, y por el arte en general. Con él cualquier  conversación siempre enriquece. Valga decir que también es profesor de música, de aquellos que se implican, recordad esto. Ese primer disco fue una mirada a las raíces del compositor que lleva dentro Pascual. En un estilo muy lo-fi, grabado por Paco Loco.

       
                  Portada de su último disco 'EX JP' (Autoeditado, 2018).
                  Dibujo de Joaquín Reyes.

Le siguió ‘La Frontera’ (Grabaciones en el Mar, 2012) con arreglos preciosos en “Hotel Romántico” o en “Cosas Bonitas”, un paso más adelante. Le siguió ‘La Frontera Score’ (2013), puramente instrumental, junto a la Orquesta Descacharrada, autoeditado y distribuido por Grabaciones en el Mar. Dio paso a la experimentación con teclados y bases en “Una Nueva Psicodelia” (Subterfuge, 2015). En esa época le entrevisté para ABC. Aquí recuperó su entrevista.

Su último trabajo hasta la fecha es ‘EX JP’ (Autoeditado, 2018) una  maravilla de nuevo clasicismo, que pone el acento en los teclados y en los arreglos electrónicos que embellecen unas piezas que tienen un halo especial, que camina entre los compositores románticos (Chopin, Schubert, Brahms, Listz), los impresionistas (Satie, Debussy, Ravel) y los modernos (Bartók, Prokófiev, Stravinski), así como Morricone, Philip Glass, Ryuichi Sakamoto o Wim Mertens. Pero con su mirada tan particular y sus textos tan de alguien que mira entre el asombro, la estupefacción y la experiencia la vida. Una maravilla de disco. Ocho canciones que dicen mucho con aparentemente tan poco. Un álbum que se inicia con un “Espacio Imaginario” y que acaba en “Esperanza”. Una mirada que sirve para apreciar las pequeñas cosas, para gozar con la música, y dejarse llevar, emocionarse. Poca broma. 







miércoles, 8 de enero de 2020

MÚSICA/ ¿RESACA DE NAVIDAD?


¿NOSTALGIA DE CANCIONES DE NAVIDAD?
       Músicas que iluminaron las pasadas fiestas



Y acabó la temporada navideña. Esta entrada en el blog llega con 14 días de retraso, pero llega. Y el motivo es el repunte, o la vuelta de las canciones de Navidad en este 2019. En modo villancico o en modo pop. Pero parece ser que las bandas de pop son las que más gustan de hacer canciones navideñas. Sin embargo, mi disco favorito de navidad es el ‘Songs for Christmas’ (Asthmatic Kitty, 2006) de Sufjan Stevens, 42 canciones que se debaten entre el folk, las versiones de villancicos clásicos y canciones hechas ex profeso para la ocasión, con la particular manera de componer de Stevens. A continuación mencionamos una pequeña selección de bandas que este año han querido homenajear la navidad con sus canciones.

         Empecemos por las bandas de aquí. Desde Gijón, el dúo Møna, formado por Montse Álvarez e Ismael Piñera lanzaron el pasado 19 de diciembre su EP ‘Møna canta a la Navidad’ constituido por todos los villancicos, uno por año, compuestos desde 2015. El de este 2019 es “Otro villancico más”, y tiene mucho encanto pop, me gusta su punto edulcorado. “Otro villancico / No me lo explico / Si había jurado no hacerlo más / Otro villancico / Si ya van cinco / Qué imbecilidad, cada Navidad”. Hay un punto entre adoración y hastío de las fiestas, ese yin y yan tan vital como habitual. Podéis escuchar sus cinco villancicos en su bandcamp.



         Por otro lado El Volcán Música editó el 13 de diciembre el villancico de Oeste, el dúo formado por Antía Van Weill (de la banda Bifannah, además de pintora) y Luis Basilio (de la banda Los Nastys, además de fotógrafo), pareja sentimental y artística, que en “Me Da Igual, Es Navidad” recogen su pasión por las road movies, los viajes imaginarios o el Rat Pack, en esta canción que transmite el deseo de regresar a casa por Navidad o de huir en estas fechas hacia ninguna parte, en clave de folk con toque punto country, pedal steel incluida. Y consiguen embelesarnos.



         El dúo madrileño, Marcos y Molduras, ya compuso un single en 2018 (‘Peor sería matar’ con dos canciones: “La de navidad”, más noisy, y “La de amor”). Y en este año repite, con “La de navidad 2k19”, en clave pop). En ese estilo tan tontipop, con un corte casero, aunque la producción y la grabación son de Juan Pedrayes (Carolina Durante y Axolotes Mexicanos).

         Un extranjero pero que casi es ya más de aquí. El griego Evripidis residente en Barcelona (y también en Atenas) desde hace más de una década, formó la banda Evripidis and His Tragedies, publicó el viernes 13 de diciembre la canción “All I Want For Christmas Is A Synteshizer”. Nos recuerda su atracción por el synthpop, y el lado chispeante de las canciones ochenteras, cargadas de energía pop y de cajas de ritmo saltarinas. Le acompaña su pasión por los teclados y el piano, sus instrumentos, se alinean a su vera Marc Ribera y Eliza Ariadna Kalfa como vocalista. Evripidis retrata ese lado mágico de la navidad, más allá de su gusto por el cabaret pop, aquí desata la magia del pop.



         Desde Murcia, The Yellow Melodies contribuyen con la tierna “Mi Navidad” al recopilatorio ‘A Very Cherry Christmas – Volume 14’ del sello de Manchester Cheryade records. También han publicado canciones Cariño con su “X Navidad” siguiendo su línea de pop con programaciones y otorgando a su canción de amor el clamor de hit, también contribuyen los Fred Fredburguer con su pop edulcorado en “No hay muchos regalos (Pero a mí me da igual)”, y es que el sello Elefant se caracterizó por hacer recopilatorios de navidad.

Desde Pamplona Las Kassettes publicaron el 15 de diciembre en YouTube el sencillo “Mamacita, ¿Dónde está Santa Claus?”. Una canción pop, con aire yeyé y ritmo chachachá. También desde la capital foral, el noise de Estrella Negra con “Juárez” que es más una canción de cerrar el año, o el dream pop de Oihana & Tamu en el single editado por El Nébula Recordings con “Figuritas de Star wars” y “Por fin Navidad”. O para rematar el punk pop de los barceloneses F.A.N.T.A con su “Días de Navidad”, siempre entre el fastidio, el odio de estas fechas o el amor, y el brindis por los que ya no están.



         De los foráneos mencionar el fantástico ‘Christmas EP’ (Elefant Records, 2019) de los galeses The School, compuesto por tres canciones de pop radiante. Los de Cardiff han conseguido plasmar la inmediatez en “Happy Christmas (Don’t Tell Me It’s Over)”, la seducción del soul en “Shouldn’t Be Alone For Christmas”, y la belleza épica de “It Won’t Be Christmas Without You”.
    
         Del recopilatorio del sello Merge, ‘You Wish (A Merge Records Holiday Album)’, publicado el pasado 25 de octubre, destacar el sencillo “Santa, Don’t Say No” de Tracyanne & Danny, ex Camera Obscura, una deliciosa melodía pop en la que sobrevuelan deseos y tristeza. También  aparece “Christmas Time Is Here (Uh Oh), la enérgica contribución de Telekinesis. O “Christmastime Heist” de Mikal Cronin, en una onda pop que recuerda a los primeros Arcade Fire, y que vendrá en mayo al festival Tomavistas. Y sorprende “Blue Christmas”, la balada de Shout Out Louds, una banda que nos tiene acostumbrados a su pegada en modo hit.



Reaparece el compositor White Town con su disco autoeditado ‘Polyamory’, que contiene “Christmas Eve 2019” un villancico en clave synthpop, súper pegadizo. Recordemos que el compositor británico Jyoti Mishra (nacido en India) cosechó con su canción “Your Woman” un auténtico éxito mundial en 1997.



         Esta entrada debo agradecer el impulso y las recomendaciones de gente amiga como Rafa Skam (líder de The Yellow Melodies, ex Vacaciones, y es de justicia mencionar su emisión radiofónica El Planeta Amarillo, así como su programa especial de canciones de Navidad, donde podréis encontrar más canciones navideñas, a mi me ha gustado especialmente, la de Sweet Baboo, que data de 2006) y a Sandra Roncal, ‘la capo del pop’ y propietaria del Fotomatón Bar de Madrid.

martes, 10 de diciembre de 2019

MÚSICA / MÚSICAS POSIBLES I. SONIDOS DE AQUÍ (Y DE ALLÍ) QUE MERECEN VISIBILIDAD




            5 DE OROS


Nos queremos poco. En España parece que se ve mejor lo de fuera, lo anglosajón, lo foráneo, como si esa procedencia fuera categoría de calidad. Es como si fuera mejor un jamón de bodega, que un jamón de bellota. Y luego está la vorágine de festivales, el público que se queda con los nombres grandes, los clásicos, los festivales que tiran de viejas glorias y nuevas bandas que son puro hipsterismo. La dinámica suele ser siempre la misma: giran y giran, en modo casi ad eternum, prácticamente los mismos nombres en un abanico de 30 a 50 bandas. Por supuesto que hay festivales en los que lo local y las bandas de aquí se cuidan mucho, pero suele ser la excepción (Contempopránea, Sonorama, Monkey Week, Ruidismo, Palencia Sonora, y en buena medida Tomavistas, Vida, Sin Sal y algunos más). Se echa en falta la diversidad y el apoyo a bandas muy profesionales que no tienen cabida en los circuitos de salas y de festivales.

Los festivales copan la temporada estival. El que firma esto prefiere el circuito de salas, aunque haya festivales con solera y que se salen de la tendencia mayoritaria y aburrida. Porque en esos clones de festivales predominan los valores seguros. Las bandas foráneas o las bandas consagradas por nuestros lares. Echamos de menos los descubrimientos, los riesgos del promotor melómano, movido por la pasión más que por los beneficios. Me seduce la amplia gama de colores del panorama musical pero no veo el reflejo en las agendas. Salvando excepeciones. Y reconozco que cada vez hay más cosas. Pero prima más el postureo, los followers en redes sociales, que la calidad de las propuestas. Nos olvidamos de las esencias. Y eso perpetúa la mediocridad.








Revisando en un pasado reciente encuentro cinco propuestas (dos de aquí y dos de allí) que han pasado desapercibidas. Y que merecen atención. Por un lado, el artista mallorquín Petit con 'The Eternity and the mirror' (Autoeditado, 2018) un disco de finales de 2018 que suena a gloria. Con influencias muy estadounidenses pero con una atmósfera muy mediterránea ¿Influirá el ritmo mallorquín, la calma? Y que por eso recupero. Joan Castells, el ideólogo que se esconde tras Petit, recupera ese sonido pop de Chicago (de bandas como Tortoise o The Sea & Cake), rezuma arreglos jazz, tiene algo de brisa mediterránea de folk local con esencias universales. Maravillas como “Magpie”, “Hang On” o “Countdown” merecen un lugar en el altar de las canciones grandiosas. Petit no es un recién llegado, tiene dos discos anteriores ‘Llenya Prima’ (2014) y ‘Loveshines Firefly’ (2012) y un EP ‘The BlackBird Daisy’ (2010).








            Santi Campos editó en junio un disco doble ‘La Alegría vol. 1’ y ‘La Alegría vol.2’, ambos discos publicados por Rock Indiana. Un disco digno de figurar entre una sección de destacados, por su capacidad para resarcirse con la música, y con la vida. Su  honestidad es brutal. Campos tiene una larga trayectoria, ya fuera con Malconsejo o con Amigos Imaginarios, y como músico que despliega un cancionero agitado. Con canciones que exhiben poderío e intimidad, según el momento. Bebe de la mejor tradición musical anglosajona y de aquí (léase Los Enemigos, o Josele Santiago y Fino Oyonarte en solitario, o José Ignacio Lapido). Tiene ese nervio rock y en contraste una vena intimista muy brillante. Además compagina guitarra y piano / teclado, lo que da amplitud de miras a su manera de escribir. Su voz es personal, un timbre muy de crooner, quizás sea lo que podría trabajar y reluciría aún más. Pero desde luego está a un nivel compositivo muy alto y aún puede aportar mucho más.





            Paul Zinnard publicó en agosto su último disco ‘Superfin’, quizás un disco más sosegado frente a anteriores trabajos. Recordamos hit singles como “Can’t Shine Tonight”. También cuenta con larga trayectoria como músico. Tanto en su Palma Mallorca natal, tocando en clubs de jazz, como músico en eventos o en hoteles, o componiendo música para publicidad (jingles). Formó The Pauls, y luego su propio sello Two Mad Records. Lleva publicados 5 discos en solitario desde 2011. Lo último ha sido el EP de 4 temas ‘Superfin’. Practica un rock muy americano, con tintes folk y americana. Ejecuta a la perfección baladas como “Ticket to the West”, “Better Days Ahead”, medios tiempos con nervio más festivo como “Juice in the Mix”. Combina guitarras y teclados, hammond. En un resultado brillante. Un artista que suena a clásico, a añejo, pero que refresca por su buen hacer y por sus diferentes trayectos.  




Charles Lavaigne, un dominicano afincado en Madrid desde hace una década. Sobre todo muy arraigado al barrio de Lavapiés. Donde cuenta con una buena tanda de seguidores, ya sean disqueros de Bajo El Volcán, realizadores audiovisuales, taberneros de La Aguja o quien se precie. Publicó el 24 de junio ‘Zafa!’ (Autoeditado, 2019) en versión digital y en vinilo. Producido por Israel Marco (ex Cuchillo y Viva!) consigue un resultado robusto, imponente. Un disco que muestra la amplia paleta de colores y estilos que discurren en el universo de Lavaigne: desde el rock clásico, hasta el folk, la psicodelia o la canción sudamericana con raíces. Su timbre de voz y su dicción en inglés son un valor potente. Su carácter impregna un toque genuino que busca su propia identidad. Algo único. Lavaigne ya ha publicado tres discos anteriormente: ‘Tales of Image and Imagination’ (2016), ‘Songs of Carlos Aguinaldo’ (2014) y ‘The Birdfish’ (2013), con resultados notables.




Y también en el ámbito internacional nos topamos con Erik Sjøholm. Un finés que reside por temporadas en Madrid. Con un cruce entre funk, folk y pop. Tiene una paleta de sonoridades amplia. Una voz muy versátil y con gancho. Pero sobre todo compone con mucha clase y buen gusto. Sus composiciones brillan.  Mañana viernes estrena “We Are One” su nuevo single, una balada en la onda de Jeff Buckley, Eddie Vedder o el mismísimo Georges Harrison. El viernes 18 de octubre lanzó su anterior  single “Dream True” un bombazo funk. Que se merece éxito y repercusión. En un cruce entre Pharrel Williams, Beck y The Roots. Este año también lanzó dos singles más, la muy soul “In The Beggining” y la deliciosa balada “Midnight Sun” junto a Mistasy. Tiene publicado un disco, 'Walkabaout' (2016), y un directo 'Live Concert, Walkabout Tour' (2017). Además de los sencillos “Anam Cara”, “Mystery(Live)” y “La Latina” dedicada al barrio madrileño.

Sonidos jugosos para mentes que quieren descubrir otros universos cargados de talento y creatividad. 


viernes, 1 de noviembre de 2019

TEATRO/ CRÍTICA: ‘TERRENAL. PEQUEÑO MISTERIO ÁCRATA’







CUANDO LA HUMANIDAD SE DESBOCA

Gran teatro argentino el que exhibe el dramaturgo y director Mauricio Kartun. A través de una historia contemporánea que revisita la historia bíblica de Abel y Caín. Todavía puede verse hasta el domingo 3 de noviembre en la sala San Juan de la Cruz del Teatro de la Abadía.


             Por Andrés Castaño

         
          “Y conociste el teatro argentino en su esplendor por primera vez”. Así me sucedió el pasado martes 29 de octubre. Ese teatro argentino de bella factura, de grandes textos y excelentes actores. Fue con una de las grandes obras de los últimos años, ‘Terrenal. Pequeño misterio ácrata’, estrenada en 2014 en Buenos Aires con más de 80.000 espectadores.

En España se estrenó en 2016, en el reputado festival Temporada Alta de Girona. Y ya se pudo ver la obra en La Abadía en 2017. El autor del texto y director escénico es Mauricio Kartun, comparable con un Mayorga, un Sanchís Sinisterra de aquí.

El texto aborda el mito bíblico de Abel y Caín. El fratricidio. Pero en una visión cercana, ambientada en el siglo XX. Una imagen y semejanza del empresario y del obrero. Del poseedor y del desposeído. Kartun ha comentado que Buster Keaton es uno de sus referentes visuales y se aprecia también toques de Charlie Chaplin, en ese vestuario.

El texto es dinámico, fresco, lleno de ‘chascarrillos’, en un tono 'guasón' que llega al espectador. Presenta la visión de un Abel, interpretado por Claudio Da Passano, libertino, hedonista, bebedor, caótico, pero íntegro y humano. Y un Caín, interpretado por un genial Claudio Martínez Bel, con su declamar chistoso y con sorna. Enaltece su perfil de capitalista, de explotador. Pero con un punto gris y hasta de 'pobrecito', llevado por el tono humorístico que preside la obra, sin dejar un ápice de la seriedad del tema.



Luego aparece Tatita, representado por Rafael Bruza, una especie de dios reencarnado, de padre. Que pone los acentos, y dice y hace. Manda, ordena y marca. La escenografía resulta muy sobria, minimalista. Las cajas del teatro con las telas roídas, dan un aspecto vetusto y aparecen muy escasos objetos escénicos. La chicha está en los tres actores de nivel, con un poder escénico indudable.

Hay mucho recurso sonoro, en el fondo, entre bambalinas Rafael Bruza hace todo tipo de efectos y sonidos que acompañan el texto. También le sustituye por momentos Da Passano. Esos recursos aportan esa sensación de orfebrería sonora.

Sustancia vital en un texto que recorre la historia de la humanidad vista desde un caso puntual, muy argentino. Que muestra lo salvaje que puede convertirse el vivir. Al inicio puede costar introducirse en el texto por los giros argentinos, pero con un poco de paciencia se resuelve esa dificultad para adentrarse en esos giros lingüísticos propios. Eso también le aporta personalidad y su toque genuino a la obra. Un aviso para navegantes. No se desboquen. La vida tiene muchos caminos. Dibujen los suyos, con su propios colores.